Sígueme en

Faustino Padrón

· Certificado de Entrenador Personal de Calistenia por la Federación Española
· Instructor de Calistenia
· Campeón Franklin Square NY 2016 (USA)
· Record Nacional Pull ups (España)
· Subcampeón SW Arnold Classic FEST
Sígueme en

Son muchos los beneficios de correr, como por ejemplo estimula la liberación de endorfinas, reduce la depresión, la angustia, la ansiedad, mejora el funcionamiento metabólico, refuerza el sistema inmunológico, etc… En este post te contamos los más importantes.

ÍNDICE DE CONTENIDOS

Te dicen que correr es muy bueno.

Cómo empiezo a correr

Lo que vas a necesitar para comenzar a correr

Tu plan diario

Los 10 beneficios que vas a notar al correr

Te dicen que correr es muy bueno.

Habrás oído que correr es muy bueno, que ayuda a perder peso, que va bien para el corazón y no solo eso, también sirve para sacarte del sofá y alejarte de las tonterías del televisor o de perder tanto tiempo con las bobadas de las redes sociales; que correr, además, te despejará la cabeza, que es una de las mejores medicinas, que es fácil y económico, que te va a cambiar la vida. Si practicas running, E8Sport es tu mejor aliado.

Entonces ¿por qué no te atreves?

Cómo empiezo a correr

Para empezar con buen pie, lo primero que hay que hacer es determinar tu estado de salud, cómo tienes las articulaciones de las rodillas, si has tenido lesiones con anterioridad, y si tienes molestias en las articulaciones, si son debidas al sobrepeso o a otra causa (te recomendamos leer Lesiones deportivas de rodilla).

Correr entre 30 y 40 minutos al día es una carga de trabajo físico asumible para cualquier persona y óptima para  el organismo humano. La distancia recorrida en media hora va a depender de la velocidad y esta de tu estado de forma. No importa la edad que tengas, si no tienes experiencia, al principio irás más lento o incluso te costará mantener un ritmo suave.

Es lo normal al inicio, aunque en pocos días encontrarás tu propio ritmo, sin prisa pero sin pausa. Como referencia puede servirte el dato de que un corredor aficionado suele correr a una velocidad de 8 kms./hora.

Si no tienes ninguna experiencia previa, tu velocidad al principio será inferior. No importa. Una carrera suave de media hora puede quemar entre 300 y 400 kcal. Si te importa especialmente la pérdida de peso cuidarás de tu alimentación y alargarás la sesión hasta los 40 minutos.

Al principio esto te puede parecer imposible. A los pocos días te lo pedirá el cuerpo. Puedes elegir el escenario de tu carrera, la cinta de correr de un gimnasio, las calles de tu barrio o los floridos senderos del bosque.

Para mejorar tus referencias, te irá bien aprender a controlar tu propio ritmo. En principio, has de poder hablar mientras corres, sin dejar de respirar. Esto significa que tu frecuencia cardiaca se mueve en torno al 65% – 70% de su capacidad máxima.

Puedes hacer un cálculo aproximado de tu frecuencia cardiaca máxima (FCM) según la conocida fórmula de Fox y Haskell[1] que consiste en restar la edad de la persona a 220 en el caso de los hombres o 225 en el caso de las mujeres. Si, por ejemplo, Luis tiene 50 años, su FCM será de 170. Si Ana tiene 30 años, su FCM será de 195.

Con la práctica y el tiempo se desarrollará tu volumen sistólico cardiaco y mejorará el riego sanguíneo de tu musculatura, el pulso y la presión arterial descenderán y podrás correr más rápido con el mismo pulso.

Lo que vas a necesitar para comenzar a correr

En realidad, lo que necesitas es muy simple, ropa cómoda y unas zapatillas adecuadas, lo que no quiere decir que tengan que ser caras, hay muchas zapatillas para correr económicas que te irán igual de bien que el último invento tecnológico en calzado deportivo (claves para escoger zapatillas para correr) que, además, suele ser carísimo.

La función de las zapatillas es importante, porque su función primordial es la de defender tus articulaciones, especialmente las rodillas del impacto repetitivo de tus pies en el suelo al correr. Y claro, también necesitas un plan, pero eso viene a continuación.

Tu plan diario

Tanto si corres en la cinta de un gimnasio, por las calles de tu barrio o en los verdes senderos del bosque has de fijarte un plan inicial.

Conozco corredores aficionados que empezaron a practicar sus 30 minutos diarios de carrera con planteamientos muy modestos. Como el caso de Carlos, un administrativo de 50 años cuya relación con la actividad física no iba más allá de haber visto algunos partidos de futbol por televisión.

Empezó a correr, 20 minutos por sesión, dos días las tres primeras semanas. Para alguien que nunca había hecho ninguna actividad física fue duro. Los 20 minutos le parecían una eternidad. La constancia tuvo su premio. Un mes después, aumentaba la frecuencia a tres días por semana. Luego fue aumentando el tiempo de las sesiones.

Pasó de veinte minutos por sesión a veinticinco, y a los tres meses ya se atrevía con la sesión de treinta minutos. A los seis meses había logrado alcanzar el ritmo de cuatro días por semana y treinta minutos por sesión. El caso de Carlos es un buen ejemplo de cómo introducirse en la práctica de correr, con paciencia y tenacidad, sin prisas, escuchando los mensajes que continuamente nos envía nuestro propio organismo para tenerlos muy en cuenta.

A Carlos nunca se le pasado por la cabeza competir en ninguna categoría pero ahora, pasados 4 años de su prueba inicial, hace sesiones de 40 minutos a buen ritmo 4 o 5 días por semana. Carlos dice que valió la pena resistir las penalidades de los primeros días y ahora se lo pasa muy bien y que no hay otro secreto.

Lo cierto es que Carlos, además de pasarlo bien, también ha tenido otros beneficios, que es de lo que te voy a hablar a continuación.

Los 10 beneficios que vas a notar al correr

Te he contado el caso de Carlos porque es bastante frecuente entre aquellos que se introducen con éxito en la práctica de la actividad física en plena madurez vital.

Cuando dice que se lo pasa muy bien, seguro que no exagera y tiene que ver con uno de los primeros efectos que produce el ejercicio físico y que consiste en la liberación de endorfinas.

Las endorfinas, también llamadas hormonas de la felicidad, son neurotransmisores directamente relacionados, entre otras cosas, con nuestra percepción de sensaciones placenteras, la regulación del sueño, el estado de relajación y la coherencia cerebral. 

Como es un efecto tan agradable, voy a empezar con esta bella cualidad la lista de beneficios:

1.- Estimula la liberación de endorfinas. Por el mismo efecto reduce la depresión, la angustia y la ansiedad.

2.- Mejora el funcionamiento metabólico, con lo que ayuda a eliminar el sobrepeso.

3.- Refuerza el sistema inmunológico.

4.- Alivia los dolores musculares y articulares, entre ellos el dolor de espalda. Tonifica músculos y articulaciones.

5.- Reduce la pérdida de densidad ósea y, por tanto, el riesgo de osteoporosis.

6.- Mejora la circulación tanto sanguínea como linfática. Ayuda a equilibrar la tensión arterial, reduce la tensión arterial alta.

7.- Contribuye a reducir los niveles de estrés. 

8.- Reduce el riesgo de contraer diabetes

9.- Reduce el riesgo de contraer muchos tipos de cáncer.

10.- Mejora el sentido del equilibrio y la tonicidad general del cuerpo.


[1] Fox III, S.M. Naughton, J.P. and Haskell, W.L (1971). Physical activity and the prevention of coronary heart disease

Los ajustes de cookies de esta web están configurados para "permitir cookies" y así ofrecerte la mejor experiencia de navegación posible. Si sigues utilizando esta web sin cambiar tus ajustes de cookies o haces clic en "Aceptar" estarás dando tu consentimiento a esto. Si continuas utilizando este sitio aceptas el uso de cookies. más información

Los ajustes de cookies de esta web están configurados para "permitir cookies" y así ofrecerte la mejor experiencia de navegación posible. Si sigues utilizando esta web sin cambiar tus ajustes de cookies o haces clic en "Aceptar" estarás dando tu consentimiento a esto.

Cerrar