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Faustino Padrón

· Certificado de Entrenador Personal de Calistenia por la Federación Española
· Instructor de Calistenia
· Campeón Franklin Square NY 2016 (USA)
· Record Nacional Pull ups (España)
· Subcampeón SW Arnold Classic FEST
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Índice de contenidos

  1. Las rodillas que nos mueven
  2. Esguinces y desgarros
  3. Las lesiones de rodilla más comunes
  4. Factores de riesgo
  5. Prevención de lesiones de rodilla

Las rodillas que nos mueven

La vida es fluidez y movimiento. Nuestro cuerpo se sostiene, avanza y se detiene gracias a las articulaciones formadas por  huesos, músculos,  cartílagos y tendones de nuestro aparato locomotor. De lo que no cabe duda es que para movernos necesitamos de las articulaciones, y muy especialmente de las dos rodillas.

La rodilla y su normal funcionamiento se debe al buen estado de la estructura de los huesos que forman esta articulación pero fundamentalmente al buen estado de funcionamiento de los 4 ligamentos mayores: cruzado anterior, cruzado posterior  colateral medial y colateral lateral.

Esguinces y desgarros

El esguince o torcedura ocurre cuando el ligamento que conecta dos o más huesos se desgarra o sufre un estiramiento excesivo. Los esguinces causan dolor, inflamación, limitan o impiden el movimiento de la articulación y suelen dejar amoratada la zona lesionada. Los esguinces suelen producirse por caídas que producen torceduras graves o flexiones bruscas de la articulación. 

 El desgarro, distensión  o tirón muscular ocurre cuando el músculo o tendón que une el músculo con el hueso se ha visto forzado a un estiramiento excesivo o ha roto su unión con el hueso. Sus síntomas son la inflamación de los tejidos afectados, contracciones musculares y calambres, lo que produce dolor y dificulta o impide el movimiento de la articulación.

El desgarro suele producirse por el levantamiento de objetos pesados sin la debida preparación, por un calentamiento insuficiente o por la recaída en una lesión que no se ha tratado correctamente o no se le ha dado el tiempo suficiente para restablecerse.

Las lesiones de rodilla más comunes

El esguince de rodilla es la lesión más común y afecta al ligamento cruzado anterior (LCA), representando el 50% de las lesiones ligamentosas de la rodilla, produciéndose el 75% durante actividades deportivas, y afectando en mayor proporción a las mujeres que a los hombres[i] Cuando el médico pregunta a los pacientes, el 40% dicen haber sentido un ruido seco y, a continuación un dolor interno en la zona acompañado de inflamación.

La gravedad de los esguinces de rodilla es determinado por los traumatólogos según la amplitud del desgarro. Si la lesión afecta a un tercio del conjunto de fibras del ligamento es calificado de Grado I. Si la rotura alcanza los dos tercios de las fibrs del ligamento se considera Grado II. Cuando la rotura alcanza la totalidad del ligamento se considera grave y se califica como Grado III.

Las lesiones de menisco son frecuentes entre las afecciones de la rodilla y afecta a este cartílago, un disco en forma de media luna cuya función es dar estabilidad a la articulación y actuar de amortiguador. Estas lesiones pueden ser debidas a tres causas principales:

Traumaticas, un impacto o fuerte presión en la zona. También por giros bruscos de la rodilla, sobre todo si se carga peso.

Mecánicas, generalmente por posturas incorrectas que se perpetúan en el tiempo y acaban por condicionar su correcto funcionamiento.

Degenerativas, que se producen por un progresivo deterioro a lo largo del tiempo.

Las fracturas o fisuras de los huesos de la rodilla suelen ser las lesiones más dolorosas y delicadas, sobre todo si se localizan en la rótula.  Las fracturas pueden tener su origen en una colisión con fuerte impacto.

Los especialistas señalan que este tipo de lesión suele originarse en accidentes de tráfico o en la práctica deportiva, aunque también las fracturas pueden ser causadas por el debilitamiento de los huesos afectados por osteoporosis.

Según el experto Javier Vaquero Martín: “El 6% de los pacientes ingresados tras un traumatismo tienen fracturas de la región de la rodilla.

Estas tiene una mayor incidencia en dos momentos de la vida: en jóvenes que sufren un accidente de alta energía (tráfico, deportivo, laboral) o bien, en el otro extremo, en ancianos osteoporóticos que experimentan una caída casual. Suelen ser fracturas complejas y, como toda fractura articular, exigen una reducción precisa de los fragmentos”[ii]

Estas tiene una mayor incidencia en dos momentos de la vida: en jóvenes que sufren un accidente de alta energía (tráfico, deportivo, laboral) o bien, en el otro extremo, en ancianos osteoporóticos que experimentan una caída casual. Suelen ser fracturas complejas y, como toda fractura articular, exigen una reducción precisa de los fragmentos”[ii]

La Tendinitis rotuliana, también llamada rodilla del saltador, es una patología frecuente en los deportes que exigen saltos continuos con el correspondiente sobreesfuerzo del tendón rotuliano.

Estos saltos continuos causan microtraumatismos, sobre todo si el calzado es inadecuado y no permite amortiguar adecuadamente el impacto del pie en el suelo. También puede producirse esta lesión por un impacto directo contra el tendón rotuliano. 

El dolor en estos casos se focaliza en la parte anterior de la rodilla y suele venir acompañado de una sensación de debilidad en la articulación.

Factores de riesgo

Entre los factores que pueden acentuar el riesgo de sufrir problemas en las rodillas hay que considerar:

El sobrepeso. Una persona obesa o con sobrepeso tiene mayor riesgo de sufrir una lesión de rodilla aun en actividades que no requieren un gran esfuerzo como andar o bailar.

Práctica deportiva. Hay deportes cuya práctica incurre en un mayor riesgo de lesión de rodilla. Son aquellos que por su dinámica de saltos o trotes exigen a las rodillas la absorción continuada de impactos, como el baloncesto o el fútbol.

Falta de preparación o lesión previa. Un entrenamiento insuficiente, un calzado inadecuado o una lesión no bien curada es otro de los factores importantes en las lesiones de rodilla

Prevención de lesiones de rodilla

Evita el sobrepeso. Mantener el peso adecuado es el primer y mejor recurso de que disponemos para proteger nuestras rodillas. Las personas con sobrepeso deben tomar precauciones en el ejercicio o la actividad deportiva que elijan practicar

Entrenamiento adecuado.  Es recomendable seguir un entrenamiento y conocer la técnica del deporte que se practica para evitar todo tipo de lesiones, también las de rodilla. Una correcta aplicación de la técnica que incorpora conceptos biomecánicos pueden ser de gran utilidad para evitar las lesiones.

Usar el sentido común. Las personas que padecen dolores crónicos, lesiones repetitivas, o artrosis deben valorar con detenimiento la elección de la actividad física que van a practicar. E8sport.

Para prevenir lesiones o mejorar su recuperación es conveniente conocer los servicios de E8sport, una aplicación probada por muchos deportistas que acreditan muy buenos resultados.

Fortium de E8sport mejora el rendimiento físico en la práctica deportiva y la recuperación tras un esfuerzo prolongado. En caso de lesión deportiva, E8sport ofrece el servicio Rediit, con efectos asombrosos en la reducción del dolor y la recuperación de lesiones.

Todos los servicios de E8sport funcionan a traves del smartphone y puede consultar como funciona en https://www.e8sport.es/que-es-e8sport/


[i] Rev.int.med.cienc.act.fís.deporte – vol. 8 – número 29 – marzo 2008 – ISSN: 1577-0354 Ramos Álvarez, J.J.; López-Silvarrey F.J.; Segovia Martínez, J.C.; Martínez Melen, H.; Legido Arce, J.C. (2008). Rehabilitación del paciente con lesión del ligamento cruzado anterior de la rodilla (LCA). Revisión. Revista Internacional de Medicina y Ciencias de la Actividad Física y el Deporte vol. 8 (29) pp. 62-92 Http://cdeporte.rediris.es/revista/revista29/artLCA66.htm

[ii] Javier Vaquero Martín, MD, PhD Jefe de Servicio de Cirugía Ortopédico y Traumatología. Hospital General Universitario Gregorio Marañón. Madrid. España.

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