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Faustino Padrón

· Certificado de Entrenador Personal de Calistenia por la Federación Española
· Instructor de Calistenia
· Campeón Franklin Square NY 2016 (USA)
· Record Nacional Pull ups (España)
· Subcampeón SW Arnold Classic FEST
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Las zapatillas de correr tienen una particularidad que las hace distintas a otras zapatillas deportivas. Su diseño está focalizado en evitar las lesiones por movimiento repetitivo.

Índice de contenidos

Para qué unas zapatillas de correr

No existe un modelo de zapatillas perfecto para todos los pies

Lo más caro no tiene por qué ser lo mejor

El ajuste es principal

Sin olvidar los calcetines

Unas zapatillas que corran

La altura de las zapatillas


Para qué unas zapatillas de correr

Dicen los expertos que la elección de unas zapatillas para correr es una decisión que puede mejorar los resultados del deportista y, sobre todo, puede evitar muchos tipos de lesión. Sin embargo, los mismos expertos admiten que la compra de unas zapatillas para correr suele estar más condicionada por criterios comerciales, por la seductora publicidad de los fabricantes y por el vistoso colorido de sus diseños que por criterios minimamente racionales de idoneidad.


No existe un modelo de zapatillas perfecto para todos los pies

Empecemos por el principio con una declaración ampliamente aceptada por los expertos en biomecánica: No existe un modelo de zapatillas perfecto para todos los pies. Por lo tanto, es una elección personal que ha de tener en cuenta las características de los pies que las van a calzar, el estilo de carrera y al tipo de pista en que se desarrollan los entrenamientos y las competiciones.

Las zapatillas de correr tienen una particularidad que las hace distintas a otras zapatillas deportivas. Su diseño está focalizado en evitar las lesiones por movimiento repetitivo. En esto consiste su sistema de amortiguación diseñado para la amortiguación de impactos y para facilitar el avance del pie en la carrera.

Otro consejo de los expertos: las zapatillas de correr son solo para correr. Si hemos de hacer otra actividad haremos bien en usar otro calzado. Si practicamos otro tipo de ejercicio, las zapatillas de correr pueden ser demasiado inestables.


Lo más caro no tiene por qué ser lo mejor

Otro criterio muy extendido es que si las zapatillas de correr son de las más caras van a ser de las mejores. Este razonamiento queda fuera de los criterios racionales de selección.

El precio en las zapatillas deportivas no es en sí mismo un valor indicativo. En la actualidad se encuentra en el mercado excelente calzado para correr en el segmento medio de precio que pueden satisfacer todas las necesidades del corredor, incluso cuando las exigencias de calidad son elevadas.

La conclusión es que un modelo de zapatillas de una gran marca, aunque sea la última novedad y sea muy caro no necesariamente han de ser las más adecuadas para tus pies.


El ajuste es principal

Ya nos han dicho que no hay dos personas iguales y, por lo tanto, tampoco habrán dos pares de pies iguales, ni dos zapatillas que se ajusten del mismo modo a pies diferentes. Por este motivo, la zapatilla que a un compañero de pista se ajusta a su pie como un guante, a otro compañero le podría causar contratiempos y hasta lesiones.

En la carrera, el conjunto del pie se extiende y se hincha. También tiende a inflamarse un poco a lo largo del día. Dicen los expertos que si probamos el nuevo calzado por la tarde o por la noche podemos obtener un mejor ajuste.

El calzado debe recubrir suavemente el pie, comodamente asentado en la plataforma de la zapatilla. Se recomienda dejar un espacio del grosor de los dedos y la puntera de la zapatilla. Esto también tiene que ver con lo anotado anteriormente sobre la dilatación del pie a los largo del día y durante el entrenamiento y la competición.

En el momento en que probamos el calzado es importante verificar si existe algún punto de fricción o de presión. Esto podría ser causa de las molestas ampollas que pueden derivar en tendinitis o lesiones más importantes. En la actualidad muchas marcas ofrecen diferentes anchos de pie para el mismo número de talla. Esto puede permitir un ajuste más preciso.


Sin olvidar los calcetines

Tan importante como detectar posibles puntos de fricción o de presión, es comprobar que el calzado ajusta bien y que el pie no desliza en el interior de la zapatilla.

Por eso es importante hacer la prueba de calzado con los calcetines que luego se usarán para correr. Probar las zapatillas con unos calcetines distintos puede dar lugar a errores de cálculo.

Mientras los pies se flexionan durante la zancada, los dedos han de poder extenderse con comodidad y sin tocar la puntera de la zapatilla.


Unas zapatillas que corran

El mercado nos ofrece todo tipo de zapatillas con un grado de especialización cada vez más sofisticado. Pero a una gran mayoría de corredores aficionados y amateurs les bastaría con una zapatilla deportiva de calidad, con buena amortiguación, perfecto ajuste y con la que sus pies se sientan confortables. Este tipo de calzado puede ser resistente y recorrer con toda solvencia entre 300 kms. y 600 Kms.  


La altura de las zapatillas

Otro factor a considerar es la altura de la zapatilla, o a qué altura del suelo reposa el pie dentro del calzado. La altura la determina el conjunto formado por la plantilla, la entresuela y la suela.

La entresuela es la parte del calzado ubicada debajo de la plantilla cuyo cometido es la absorción del nivel de impacto y dirigir el pie en la zancada y dada su función es un elemento importante.

La mayoría de las zapatillas de correr tienen una altura media porque asi lo requiere el factor de amortiguación de la entresuela. Sin embargo, hay deportistas que prefieren una menor elevación para tener la sensación de mayor contacto con el suelo y una experiencia “más natural”.

También encontramos otro tipo de corredores que ya sea por preferencias personales o recomendación facultativa le exigen a su calzado una gran amortiguación y se inclinan por calzado de máxima amortiguación.

Entre las zapatillas de correr existen las neutras y las de estabilidad. Más de las ¾ partes de las zapatillas que vemos en el mercado pertenecen al primer grupo y son los que utilizan la mayoría de deportistas.

Las zapatillas de estabilidad incorporan elementos de diseño para corregir la sobrepronación, lo que ocurre cuando en la zancada el tobillo se desplaza hacia el interior, lo que aumenta el riesgo de lesión. 

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